¿Qué es lo que te define?

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El aprendizaje por acción, la educación en redes y las simulaciones por computadora son todos parte de la misma ecuación

– Nicholas Negroponte

Tu cuerpo no te define, ya que tus células mueren y son reemplazadas cada cierto tiempo, siendo algo fuera de tu control. Tu ambiente no te define, ya que este puede cambiar. La forma en que te educaron tampoco te define, ya que la gente toma distintos caminos en su vida a pesar de comenzar de manera similar.

¿Qué tal si lo que te define son las cosas que aprendes?

Si todo lo que sabes es ser un criminal, actuarás como tal hasta que aprendas a ser alguien distinto. Si te convertiste en soldado, aprenderás a controlar tus miedos. Si estudias leyes, verás al mundo como una competencia. Si estudiaste ingeniería, empezarás a ver al mundo como una complicada máquina que necesita ajustes.

Es fascinante ver cómo una persona cambia a un nivel fundamental a medida que estudia un campo del conocimiento. Si te sientes atrapado en tu propia vida, es casi 100% seguro qué hay algo que puedas aprender para salir adelante. Y el aprendizaje se vuelve algo casi permanente de tu ser, incluso cuando tus células son reemplazadas y las circunstancias de tu vida cambian.

Por otra parte, supongamos que los futurólogos tienen razón y algún día los seremos humanos convertimos nuestras consciencias en software, lo cual nos permitiría vivir para siempre. ¿Qué pasaría después? Con ese tipo de tecnología, deberíamos también de poder controlar nuestro ambiente, terraformando nuevos mundos, cambiar el clima a nuestro antojo y crear nuevas formas de vida con impresoras 3D. En otras palabras, tendríamos un poder sobre nuestro ambiente semejante a los de un dios.

Si en un futuro seremos criaturas de software, ¿qué nos serviría de motivación para seguir existiendo? Una simulación por software nos proporcionaría sensaciones de placer, felicidad, éxito, y cualquier otra que necesitemos. No habría razón para construir casas, dirigir negocios, crear ejércitos, etc. Nada esto sería de importancia para humanos de software porque todas nuestras necesidades estarían a cargo de la simulación.

Pero supongamos también que los diseñadores de la simulación anticiparon nuestra falta de motivación, y por lo tanto incorporaron en nuestra programación la necesidad por aprender. Podemos pensar que el aprendizaje es un proceso sin fin y sin repercusiones negativas. Aún así, el software llegará a los límites del conocimiento, más aún al suceder la Singularidad y agotemos todas las formas normales de adquirir nueva información y conocimiento. ¿Qué haremos entonces?

Una posibilidad es que construiremos impresoras 3D para crear humanos orgánicos basados en nuestras personalidades, con la intención de experimentar la realidad con nuestros cinco sentidos. Una criatura orgánica puede aprender durante toda su vida. Así que nuestros descendientes en el futuro podrían devolver a la vida algunas de nuestras mentes, de manera orgánica.

¿Cómo sabemos que este escenario no ha sucedido ya? Tal vez somos la segunda generación orgánica de seres humanos, o la tercera, o la cuarta y así sucesivamente.

En la actualidad, los científicos e ingenieros están diseñando robots para servir a los intereses de los humanos de carne y hueso. Pero, ¿qué pasará cuando los humanos orgánicos dejemos de existir y transfiramos nuestras mentes/consciencias a una simulación por software, eliminando todos nuestros problemas? ¿Qué es lo que la simulación haría además de auto satisfacerse? No tendría razón alguna para existir.

Los seres humanos buscamos desafíos y nuevas experiencias porque esa es la manera en que hemos evolucionado. Si nuestros descendientes de software adquieren esa programación de nuestras mentes orgánicas, es lógico pensar que algún día los seres humanos volverán a tener una forma orgánica porque eso sería un mayor desafío. Y probablemente esto ya ha sucedido.

Pero también podríamos esperar que los nuevos seres orgánicos serían depositados en un planeta nuevo para que puedan desarrollarse naturalmente, sin la protección de sus creadores de software.

Esto indicaría que la Tierra es un planeta en donde la vida fue sembrada.